Historia y técnica del escape de ‘trinquete-ancora’, Pellaton

Probablemente todos ustedes saben que es y para que sirve el escape dentro del mecanismo de un reloj mecánico pero no hay tantos que conozcan los diferentes tipos de escape, su historia y su técnica. Iniciaremos nuestro trabajo sobre uno de los escapes más desconocidos pero no por ello menos importante. Aunque la gloria de su invención se atribuye a un conocido relojero en este trabajo veremos como se le adelantaron otros grandes maestros de la relojería mecánica. Y lo haremos de la forma mas clara posible teniendo en cuenta que nuestro objetivo siempre será el de dar a conocer este maravilloso mundo de la relojería mecánica al máximo número de aficionados posible.

Esta es nuestro modesto relato de la evolución técnica, en el transcurso de más de dos siglos de historia de este sistema de escape ‘mixto’.

Todos los sistemas de escapes conocidos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • Es este grupo los mas importantes son los de ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o mas conocido como ‘échappement à verge’), Graham y cilindro.
  • Escapes libres: al contrario que los primeros en estos el volante no esta en contacto con el escape salvo durante la liberación y la impulsión. En este grupo tenemos los escapes de ancora y trinquete (détente).

En efecto, al contrario que relojeros famosos como Breguet, Berthoud o Harrison, su nombre Jules Pellaton no suena tanto para el gran público pero no por ello deja de ser un gran relojero que realizo diferentes creaciones. Una de ellas fue su escape de trinquete-ancora y este trabajo pretende describir su historia y funcionamiento con un lenguaje claro y eludiendo, en la medida de los posible, los tecnicismos. Contamos con la colaboración de nuestro amigo Joseph Flores, experto relojero y redactor de la revista francesa ‘Horlogerie Ancienne’, editada por la A.F.A.H.A. (Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua), al que agradecemos su aportación grafica y documental sobre el articulo ‘L’historie des echappements des montres’ publicado en el numero 31 de la citada revista.

Comenzaremos la descripción técnica con un resumen de la ‘ficha promocional’ de la invención (por el autor), realizaremos además un breve comentario sobre ella para acabar con un análisis del nuevo escape y las conclusiones.

Según la ‘ficha promocional’ de origen el autor expone su invención con estas palabras:

«Este nuevo escape es una combinación de los escapes de ancora y de trinquete (détente).

La rueda de escape tiene dientes pero no es punta; le da impulsión directamente a un plato conectado al eje del volante y a las dos levas del ancora, que transmiten la fuerza recibida por medio de una horquilla a una clavija, también conectada al eje del volante.

Una ligera diferencia, con respecto al ancora, esta a favor en este nuevo escape, cuando se produce la restitución total de la energía para una oscilación completa.

Desde el punto de vista de la liberación, el escape de trinquete-ancora tiene una ventaja sobre el ancora habitual.

Esta fácil liberación se obtiene por el acercamiento del centro del ancora de la liberación de la entrada y por la sensible reducción de los impulsores, permitidos por el equilibrio de la horquilla y por la longitud aumentada de la leva saliente.

Los golpes son en general fuertes, pueden ser reducidos a voluntad.

La impulsión principal se realiza de forma directa, sin intermediación para la transmisión de la fuerza de la rueda al volante, el órgano, ancora horquilla, quizás de construcción robusta.

Los ensayos realizados sobre pequeñas y grandes piezas pueden ser considerados como concluyentes en cuanto a la rapidez de los resultados de los reglajes, y realizados además en todo tipo de calidades de relojes.

Los relojes no deberían de pararse a causa del escape.

La fabricación mecánica de sus componentes hace prever que el coste no será mas elevado que en el caso del escape de ancora.» 

Como apreciara fácilmente el lector, la descripción técnica que realiza el autor sobre su nueva invención no es precisamente muy clara por lo menos para los menos entendidos. Aunque pequemos de simplistas y para acercar la lectura también al aficionado y al amante de la relojería mecánica, vamos a intentar arrojar un poco mas de luz en este agujero de tecnicismos relojeros.

Nuestra descripción, apoyada por el croquis adjunto, podría ser la siguiente:

EL volante (no representado en el croquis) gira en el sentido de la flecha 1. El ‘dedo’ DD conecta con el ancora, libera el diente D1 de la rueda y se transmite la impulsión indirecta. EL diente D2 pasa a estado de reposo apoyado sobre el rubí PE. Cuando el volante vuelve girando en el sentido de la flecha 2, el dedo DD actúa de nuevo sobre el ancora para, esta vez, liberar el diente D2. Se produce una doble impulsión: indirecta a través del diente D2 y directa por el diente D3 contra el punto PI del plato del eje del volante.

Según las propias afirmaciones de Pellaton este nuevo escape pretende corregir los problemas, o mejor dicho, las debilidades de sus predecesores. Sin duda Pellaton se refiere del escape del relojero francés Robert Robin quien en 1791 inventó un nuevo tipo de escape libre en plena revolución francesa. Este relojero fue además uno de los que mas aportaron en el proceso de decimalización impuesto por la nueva Convención Nacional francesa durante ese caótico periodo.

Ambos maestros, Robin y ahora Pellaton, anhelaban alcanzar un mismo objetivo: reunir las ventajas del escape de ancora y el de ‘détente’ (trinquete). El escape de Robin tenía la ventaja de comunicar la fuerza motriz sin piezas intermedias pero su gran inconveniente era que el ancora solo se usaba como una pieza móvil de reposo. Esto lo convertía en un sistema frágil, sensible a los movimientos cotidianos de un reloj portable.

Conocedor del problema del escape de Robin, Pellaton, propone y aplica en 1922 su solución introduciendo planos de impulsión a las paletas del ancora.

Pero lo que realmente no parecía saber Pellaton era que su ‘nuevo’ escape ya había sido construido antes. Algunos de ustedes conocerán o dispondrán del famoso libro de George Daniels, ‘The Art of Breguet’ (El arte de Breguet). Pues bien, en este libro aparece un croquis de un escape que sigue el mismo principio que el de Pellaton pero que fue concebido y construido por el maestro Breguet hacia el año 1820, un siglo antes que Pellaton.

Además de la de Breguet existen otras construcciones todavía más antiguas basadas en el mismo principio.

El reconocido relojero francés Pierre Le Roy, hijo del también celebre Julián Le Roy, y para muchos padre junto con John Harrison padre de la cronometría moderna, construyó en 1763 uno de sus celebres relojes de marina con un sistema de escape muy similar. En la época Le Roy rivalizaba con sus colegas, Ferdinand Berthoud y John Harrison por la construcción de los mejores cronómetros de marina. Por entonces el sistema de escape utilizado era el de cilindro, inventado por el maestro ingles George Graham en 1720. Este escape mejoraba al único existente hasta el momento, el primer escape de la historia, el escape a rueda de encuentro, y que se utilizó hasta comienzos del siglo XIX para los relojes de menor calidad.

A Pierre Le Roy se le atribuye la invención y aplicación del primer escape de trinquete. Lo patentó en 1748 y según el croquis recogido por Charles Gros en su libro ‘Echappements d’horloges et de montres’ se puede afirmar con total severidad que el sistema es idéntico al que utilizaría Robin veintiocho años mas tarde.

Por todo ello el trabajo de Pellaton no era precisamente nuevo, se le habían adelantado más de un siglo. Aunque nuestro trabajo no consiste en menospreciar el trabajo de Pellaton, si debemos aportar toda la información a nuestro alcance para presentar un estado de cosas riguroso.

Sea como fuere, Pellaton no tuvo la oportunidad de explotar comercialmente su invención y como también paso con los trabajos sobre la materia de sus antecesores (Le Roy, Robin, Breguet, Racapé, Bise) su patente se quedo en papel mojado y su escape nunca llegó a comercializarse en serie. La mas reciente construcción de un sistema similar al de Pellaton se documenta en la revista ‘Revue Cronométrique’ donde Claudius Saunier describe la polémica surgida sobre la paternidad de un escape similar entre un abad llamado Bise y Racapé.

Debemos además remarcar una puntualización respecto de la terminología. Pellaton apela a la denominación ‘trinquete/ancora’ para clasificar su escape pero si el origen de este es el mismo que el de Robin (como ya hemos visto) no se puede clasificar como mixto ya que precisamente la diferencia entre los dos radica en que para el sistema de trinquete solo existe una posición de reposo y para el de ancora son dos posiciones. Por tanto desde su origen con la patente de Robin, pasando por las variantes que hemos visto ya, en la que, recordemos, la única función del ancora, utilizada como móvil de reposo, es la parada del rodaje durante la oscilación suplementaria del volante (y no se encarga de transmitir la impulsión), podemos definir este sistema de escape como de tipo ancora.

Al margen de su clasificación, si los trabajos iniciales de Le Roy, Robin y Breguet no se hubieran olvidado en el tiempo probablemente Pellaton hubiera podido utilizarlos para estudiar sus defectos y aportar soluciones.

 

José Luis Alvira

Enero de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Marzo de 2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

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Consultor Alta Relojería

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