El escape ‘natural’ de Breguet

Autor de numerosas invenciones el maestro Breguet también intentó construir el escape ideal. 

Abraham-Louis Breguet
Abraham-Louis Breguet

Una vez más, les ofrecemos un trabajo sobre la técnica de los escapes. En esta ocasión vamos a estudiar el construido por el gran maestro Abraham-Louis Breguet (1747-1823) bajo la denominación de escape ‘natural’. De entre sus numerosas invenciones, esta en una de las menos conocidas, pero no por ello exenta de talento e imaginación.

Hemos contado para ello con la inestimable ayuda del experto relojero francés Joseph Flores, redactor de la revista francesa de relojería ‘Horlogerie Ancienne’, perteneciente a la Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua (A.F.A.H.A.)

 

Como usted ya sabe todos los escapes conocidos hasta el momento se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • Son los más antiguos y entre ellos tenemos: ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o más conocido como ‘échappement à verge’), Graham (toma su nombre de su inventor (George Graham, 1673-1776) y cilindro.
  • Escapes libres: como su indica su nombre en este tipo de escapes el volante no está en contacto con el escape excepto durante la liberación y la impulsión. Ejemplos: escapes de ancora y gatillo (à détente, inventado por Pierre Leroy en 1748). 

Realmente hasta la aparición de este último grupo de escapes libres y la incorporación del espiral en el conjunto regulador junto al volante, no se pudo hablar de relojería mecánica de precisión.

Los escapes con contacto permanente son más simples de construcción ya que el órgano regulador puede asegurar con la rueda de escape todas las funciones. Por el contrario en los escapes libres hacen falta como mínimo tres piezas móviles para asegurar la regulación. La pieza móvil intermedia tiene el cometido de contener el rodaje durante el periodo de oscilaciones antes y después de la impulsión durante los cuales el volante oscila libremente sin otro contacto que sus pivotes sobre los agujeros y el rozamiento con el aire.

Todos los escapes ‘libres’ tienen un claro inconveniente inherente a su propia concepción de funcionamiento: la inestabilidad de la pieza móvil intermedia. Para un reloj portable esta inestabilidad es un serio problema ya que esta puede producirse simplemente por un pequeño golpe o sacudida.

El maestro Breguet conocía perfectamente el funcionamiento de los dos tipos de escape mas utilizados en la época: ancora y gatillo. Incluso, el mismo propuso varias mejoras y retoques para ambos. Parece claro pensar que lo que Breguet buscaba era reunir las ventajas de ambos y eliminar sus inconvenientes.

Hagamos un breve resumen de estas características:

El escape de ancora tiene la enorme ventaja de transmitir una impulsión en cada alternancia y esto para un reloj portable (bolsillo o pulsera) es prácticamente indispensable. Su construcción es relativamente simple pero precisa de lubricación.

Esta gran ventaja no existe en el escape de gatillo porque este pierde un impulso en cada alternancia (alternos), lo que puede provocar la parada del mecanismo por un simple choque. Otro gran inconveniente, con el que se encontraron en la época, fue la delicada y dificultosa construcción de la lámina de resorte que precisa. Esto confinó su construcción a relojes de gama muy alta y no portables (cronómetros de marina y relojes de mesa)

Por el contrario la gran ventaja del escape de gatillo es que el impulso es transmitido directamente al volante, sin apenas perdida de energía. Otra ventaja es que podemos utilizar amplitudes mayores y sin necesidad de lubricación.

Conocedor de estas características, el maestro Breguet construye en 1789 (según los historiadores David L. Salomons y George Daniels) su escape ‘natural’.

Describamos brevemente su funcionamiento:

Detalle escape
Detalle escape

Para construir un escape de este tipo es preciso asegurar una impulsión en cada alternancia, por tanto es imperativo el uso de 2 ruedas de escape que deben girar en sentido inverso la una de la otra.

La primera de las ruedas dispone de piñón y es accionada por la rueda de segundos. Esta rueda engrana con la segunda, que no tiene piñón. Para asegurar las impulsiones cada una de las ruedas incorpora una segunda rueda que es la que transmite la energía al volante. Este incorpora para ello un disco con dos ‘aletas’ (llamada aletas de impulsión).

Pero además de la impulsión, en todos los escapes libres también hay que asegurar el reposo o bloqueo de la energía, durante las oscilaciones libres del volante. Esta función está garantizada por una pieza que podríamos denominar como ancora. Este ancora se coloca entre las dos ruedas y su varilla en oposición a la paleta de reposo acaba en una horquilla que gracias a la clavija del plato del volante se desplaza a cada una de las posiciones de reposo.

Puede parecer complejo pero el lector que comprenda el funcionamiento básico de un escape de ancora y de gatillo lo comprenderá sin dificultad.

En cada alternancia el volante desplaza el ancora para liberar una u otra rueda de escape. Después de esta liberación otra de las clavijas cae sobre las alas del eje del volante y transmiten la impulsión. De forma instantánea el rodaje queda bloqueado, dejando al volante recorrer su arco de oscilación suplementario. 

Aunque varios maestros relojeros de la época de Breguet y algo posteriores intentaron ofrecer soluciones a los problemas ya mencionados de este tipo de escape, ninguno de ellos ofreció una solución aceptable.

Escape George Daniels

Si que debemos mencionar el intenso trabajo realizado por el historiador y relojero ingles George Daniels. En su obra ‘The Art of Breguet’ el autor ofrece uno de los mejores estudios del inmenso legado del maestro A. L. Breguet.

Quizás el conocimiento de este escape natural llevó a Daniels a ofrecer una versión del mismo. Este nuevo escape fue presentado en su libro: ‘La montre: principes et méthodes de fabrication’, con la denominación de escape de doble rueda independiente. Este libro constituye una de las mejores obras didácticas, sobre técnica y construcción relojera, editado hasta el momento. En sus más de 400 páginas se realiza una descripción detallada de cada uno de los elementos a emplear en la construcción de un reloj. En la parte correspondiente al órgano regulador de un reloj se realiza un recorrido por los escapes más importantes de la historia.

Daniels presentó una solución ingeniosa en el que según sus propias palabras el éxito de su escape consiste en la suma de la estabilidad de precisión a largo plazo y la fiabilidad y robustez de un escape de ancora.

Para demostrar su viabilidad Daniels construyó varios relojes con este escape pero el mismo asume que su construcción es difícil debido sobretodo a la precisión necesaria para la colocación de todas las piezas que lo forman. Cualquier pequeña variación de distancia o ángulo provocaría una perdida de eficacia en el funcionamiento.

Poco después Daniels presentó su escape coaxial, pero este último tiene ya poco que ver con el que nos ocupa y por tanto ya no es tema de este artículo, quizás de uno próximo…

 

José Luis Alvira

Junio de 2004

Publicado en Relojes&estilográficas en Diciembre de 2004

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

About Jose Luis Alvira

Consultor Alta Relojería

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *