Historia y técnica del escape de ‘gatillo’

Actualmente olvidado, el escape de gatillo proporcionó en el siglo XVIII y XIX la precisión necesaria que tanto necesitaban los cronómetros de marina de la época.

Como continuación de nuestra serie de trabajos de técnica relojera sobre los escapes, esta vez analizaremos uno de los más importantes en su época: el escape de fiador o gatillo. El término francés por el que se conoce es el de ‘à détente’ y lo hemos traducido ajustándonos a lo que nos dice el diccionario Berner de relojería para así lograr la mínima confusión posible.

Este trabajo cuenta con el apoyo documental y gráfico de la revista francesa de relojería ‘Horlogerie Ancienne’, perteneciente a la Asociación Francesa de Amantes de la Relojería Antigua (A.F.A.H.A.), y la inestimable ayuda de su redactor y experto relojero Joseph Flores.

Quizás usted ya sabrá que todos los escapes conocidos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • En este grupo se incluyen los escapes: ‘rueda de encuentro’ (échappement à roue de rencontre o mas conocido como ‘échappement à verge’), Graham y cilindro.
  • Escapes libres: como su mismo nombre indica en este tipo de escapes el volante no esta en contacto con el escape excepto durante la liberación y la impulsión. Ejemplos: escapes de ancora y gatillo (à détente).

Este último grupo de escapes abrió la puerta, con la incorporación del espiral regulador sobre el volante, hacia el desarrollo de la relojería mecánica de precisión. En el primer grupo (los escapes con contacto permanente) el órgano regulador puede asegurar con la rueda de escape todas las funciones. En los escapes libres hacen falta como mínimo tres piezas móviles para asegurar la regulación. La pieza móvil intermedia tiene el cometido de contener el rodaje durante el periodo de oscilaciones antes y después de la impulsión durante los cuales el volante oscila libremente sin otro contacto que sus pivotes sobre los agujeros y el rozamiento con el aire.

Según el tipo de contacto establecido entre estas piezas móviles podemos añadir dos nuevas clasificaciones:

  • Escapes libres de impulsión directa: el escape se considera de impulsión directa cuando la pieza móvil intermedia se limita al mantenimiento de la energía motriz permitiendo a la rueda de escape transmitir la impulsión al volante; como es el caso del escape de gatillo para todas son numerosas variantes.
  • Escapes libres de impulsión indirecta: por el contrario en el sistema de impulsión indirecta esta pieza móvil intermedia sirve de relé entre la rueda de escape y el volante. Su papel es doble: mantiene la energía motriz y transmite la impulsión al volante. Este es el caso del famoso escape de ancora.

Haciendo un poco de historia nos remontaremos al año 1748 en el que Pierre Leroy (1717-1785, hijo del celebre relojero real Julien Leroy) registra en la Academia de Ciencias de Paris una memoria y un modelo de escape denominado por el ‘détente’. El informe realizado por la Academia termina diciendo que ‘esta idea nos ha parecido buena y merece ser seguida por el autor quien esta en disposición de lograr todo el partido que podemos esperar’. La mejora de precisión obtenida parecía clara pero el sistema se antojaba complejo en su ejecución y con una importante pega. Pierre Leroy es considerado junto al maestro ingles John Harrison padres de la cronometra moderna. A pesar de su débil carácter, Pierre Leroy mantuvo una gran disputa por la construcción de los mejores cronómetros de la época rivalizando con maestros de la talla de Ferdinand Berthoud, Thomas Earnshaw y John Harrison. El mejor escape existente en la época hasta la invención de Leroy era el escape de cilindro inventado por el maestro ingles George Graham en 1720 que a su vez mejoraba sustancialmente el escape a rueda de encuentro (el primero de la historia de la relojería).

Todos los escapes clasificados como ‘libres’ tienen un claro inconveniente inherente a su propia concepción de funcionamiento: la inestabilidad de la pieza móvil intermedia. Para un reloj portable esta inestabilidad es un serio problema ya que esta puede producirse simplemente por un pequeño golpe o sacudida. Para los estudiosos y constructores de este tipo de escapes libres estos problemas debían ser anulados, compensados o disminuidos pero ninguno de ellos encontró una solución definitiva y completa. Quizás la mejor de las soluciones la aportó el maestro relojero francés Pierre Leroy, inventor del escape de gatillo, quien veinte años mas tarde de dicha invención aportó una solución al problema de la inestabilidad incorporando el mecanismo bautizado por el mismo como ‘le tirage’, el tirado. Este ‘tirado’ proporciona cierta estabilidad a la pieza móvil intermedia pero tiene el inconveniente de su resistencia a la liberación.

La primera construcción del grupo de escapes libres fue el escape de gatillo definido con el termino francés ‘à détente’ porque la pieza protagonista tiene la particularidad de volver a su posición original instantáneamente. Su función es la de mantener la energía motriz durante todo el periodo de oscilación del volante. También se apelaba ‘cronometro’ a este tipo de escape por su implementación en relojes cronómetros.

La impulsión es transmitida directamente por la rueda de escape a un platillo fijado al eje del volante. Después de la impulsión, la rueda de escape es bloqueada por una pieza intermedia para dejar libre el volante durante el arco de giro suplementario.

Por medio del croquis podemos explicar mejor su funcionamiento: la paleta de liberación (E) (conectada al platillo) acaba de estar en contacto con el fino resorte (A), generalmente en oro, y hace pivotar el gatillo (B). Además la paleta de reposo (C) (solidaria con el gatillo) libera el diente de la rueda de escape permitiendo a esta ultima girar un paso. Otro diente de la rueda cae sobre la paleta de impulsión (D) y le transmite la energía necesaria para que el volante pueda efectuar su arco suplementario. La paleta de liberación abandona el resorte de oro y deja de mantener el gatillo. La paleta de reposo (C) vuelve a su posición original para recibir un nuevo diente de le rueda de escape. El volante continúa girando hasta el final de su arco.

Fueron muchos los escapes de gatillo inventados pero todos ellos pueden encuadrarse en dos grupos: los de gatillo con resorte y los de gatillo pivotados o a báscula.

Como hemos dicho antes, fue Pierre Leroy quien inventó el escape de gatillo en 1748 pero muchos otros maestro relojeros de renombre realizaron sus propias interpretaciones del mismo funcionamiento, sus propios escapes de gatillo. Es el caso de los relojeros ingleses John Arnold y Thomas Earnshaw, Breguet y Berthoud en Francia y Jûrgensen en Suiza. Cada uno de ellos aportó diferentes soluciones a los inconvenientes de este tipo de escape libre. Arnold y Earnshaw inventaron simultáneamente el escape de gatillo con resorte en 1782. La forma moderna de este tipo de escape es muy similar a la que propuso Earnshaw.

La acción del escape es transmitida casi sin fricción, de forma que los dientes de la rueda de escape no tienen necesidad de estar lubricados.

Sin duda este tipo de escape de gatillo con resorte es el de mejores prestaciones en la historia de la relojería mecánica. Desde otro punto de vista y para comprender mejor su funcionamiento hay que hablar de su efecto negativo sobre el volante. Estamos hablando del contacto del escape con el volante: mientras que el volante siempre oscila en el mismo tiempo, el contacto con el escape modifica su regularidad. Aunque todos los escapes producen un retardo en la oscilación del volante, en nuestro caso para el escape de gatillo este retardo es mínimo porque el único contacto producido en cada oscilación se realiza en un muy breve espacio de tiempo. En el caso del escape de ancora este contacto es doble y de una duración similar o superior. Como hemos dicho antes el grave inconveniente del sistema es su inestabilidad por ello se imposibilita su empleo en relojes de muñeca pero si es posible su uso en relojes ‘portables’ y preparados para la absorción de pequeños choques y sacudidas. Es el caso de los cronómetros de marina. La caja metálica del cronómetro es especialmente pesada y está montada sobre una suspensión cardán apoyada sobre la caja exterior de madera.

Podemos decir que el escape de gatillo pivotado es una variante del escape de gatillo con resorte que incorpora un resorte separado para aumentar la rigidez del ‘gatillo’. Mas utilizado por los relojeros suizos que por los ingleses este último tipo de escape exigía un menor esfuerzo de construcción y ajuste. Fue utilizado en relojes de bolsillo de alta calidad durante la segunda mitad del siglo XIX e incluso comienzos del XX. Considerado como de inferior calidad que el escape de gatillo con resorte, el pivotado tiene la desventaja de su necesaria lubricación.

A pesar de las magníficas prestaciones de los escapes de gatillo estos solo equipaban un número pequeño de relojes.

Veamos cuales eran las dificultades más importantes para su construcción en mayor escala. En primer lugar, como ya hemos dicho, la instabilidad limitaba su uso a relojes fijos o con sistemas de suspensión para la absorción de choques, vibraciones, sacudidas, etc. Otra de las dificultades era su ejecución excepcionalmente difícil para la época. Aun hoy su construcción es delicada y compleja. Hace falta un esmero especial para la fabricación de la lámina resorte. Su espesor, temple del metal y longitud condicionan su elasticidad; una propiedad física de la lamina que no puede ser modificada posteriormente. Además esta lámina es extremadamente frágil y la menor deterioración es difícilmente reparable. Todo esto hace que el escape de gatillo no pueda ser desmontado sin riesgo de deteriorarlo.

Maestro entre los maestros Breguet utilizó este tipo de escape para sus relojes de bolsillo de precisión aunque después de la invención de Pierre Leroy los que mas aportaron para su perfeccionamiento fueron los maestros inglese John Arnold y Thomas Earnshaw, ligando sus nombres a las variantes creadas. 

 

José Luis Alvira

Junio de 2003

Publicado en Relojes&Estilográficas en Agosto-2003

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento del autor.

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Consultor Alta Relojería

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